Llegar a su casa y que desde su ventana, balcón o salón pueda sentir el brillo de las trompetas, la cadencia de los violines, el trinar de un requinto, la guitarra jugando con la voz sincera y sentida de un cantante que entrega su mejor interpretación a esa persona que le mira llorando de emoción y la profundidad de un guitarron que llena el espacio con su robusto cuerpo de madera que embellece si cabe aun mas el brillo de sus ojos.