Trayectoria en la vida de Edwin Agudelo.

Desde muy pequeño corrió por sus venas la pasión por la música ranchera, pues su entorno, y la sociedad donde él se movía predominaba todo tipo de género o música que le llegaba a sus sentidos(música bailable, tropical, salsa y desde luego la que más lo cautivo por los grandes exponentes mexicanos como Javier Solís, Jorge Negrete, Vicente Fernández , entre otros fue sin dudar la  música ranchera)…

Fue desde entonces cuando empezó a participar en actividades artísticas ante 500 personas con regularidad entre profesores y alumnos, en ese momento este gran artista “Edwin Agudelo “ volcó su emoción al cantarle a la chica que más le gustaba,  Ana María; canto para ella y para el público presente la canción que titulaba María- María, sorprendiendo con su gran voz e interpretación, Alagado ante su talento por todos los presentes confirma aún más su vocación hacia lo que sería sin duda alguna un cantante con estilo y con talento.   Pero la vida le presenta varios caminos, varios retos, y es ahí cuando empieza a experimentar con diferentes géneros como es la música pop, el bolero, la balada y finalmente entra en contacto a nivel profesional con la música tropical a sus 16 años, como cantante y corista de una agrupación que era el semillero de el mejor musical de la ciudad de Medellín el combo de las estrellas, llamada “Tropical mix”.

Con la edad de 22 años “Edwin Agudelo” ya tiene claro buscar sus nuevos horizontes, y es cuando toma la decisión de emigrar a España. Los caminos no son fáciles para el artista, pero él sabe abrirse puertas, trabaja como encargado de discotecas, donde comienzan a gestionarse una serie de conciertos internacionales y terminan presentando 37 de ellos de todas las nacionalidades y géneros, entre ellas México y sus rancheras, ya Edwin Agudelo como encargado contrata al primer mariachi llamado “Águilas de Plata” y no solo ellos; entran en escenario otros más…

Cada vez que contrataba agrupaciones del mariachi, aprovechaba para cantar con ellos, ya que la respuesta del público era muy potente. Edwin Agudelo comenta:   – Cuando me enfundo un traje de charro, no solo represento mi nombre, sino también un género declarado por la UNESCO, patrimonio inmaterial de la humanidad, también represento un país con más de 124 millones de personas, desde el respeto, el compromiso y la grandeza del género como es la ranchera-.